Ciudad Hispano - Romana Labitolosa
A menos de un Km. de la Puebla de Castro,
podemos encontrar las excavaciones de Labitolosa; unas ciudad
hispano-romana de gran importancia en su
época. A continuación
se presentan unos extractos de los
apuntes publicados desde el
Departamento de Ciencias de la Antigedad de la Universidad de Zaragoza
(fyl.unizar.es).
Introducción
El proceso de romanización fue precoz y rápido en la mitad meridional y oriental de la península Ibérica, llegando a las regiones orientales y septentrionales
de la misma en época augústea. Salvo en puntos muy aislados, el mundo romano republicano no conocía bien el área pirenaica, habrá que esperar a la
etapa augústea para que, gracias a la creación y desarrollo de los centros urbanos y la colaboración de las élites municipales las formas de vida y la
civilización romana se vayan imponiendo progresivamente. La ciudad hispano romana de Labitolosa nos ofrece en la actualidad el mejor ejemplo de
aculturación de la poblaciones de la vertiente meridional del Pirineo.
Ubicación
La ciudad de Labitolosa se halla situada en la
vertiente meridional del Pirineo, aproximadamente se localiza a
la misma longitud que Lugdunun Convennarum (Saint-Bertrand-de-Comminges),
ubicada ésta en la vertiente septentrional. En la
Antigedad pertenecía al Conventus Caesaraugustano, cuya capital era
Caesar Augusta (Zaragoza) y a la provincia
romana de Hispania Citerior con capital en Tarraco (Tarragona).
Labitolosa: Una nueva ciudad Hispano-Romana
De Labitolosa sólo se conocía su nombre
y emplazamiento: su existencia estaba atestiguada por
un documento epigráfico hallado por azar en el
siglo XVI, en el llamado Cerro Calvario, no
lejos de la pequea localidad de La Puebla de Castro (Huesca)
y por un testimonio literario del siglo VI en el que
se menciona a la Terra Labetolosana. En su supuesto emplazamiento no
se habían realizado nunca excavaciones arqueológicas con anterioridad al
ao 1991, fecha en la que se iniciaron los
trabajos de campo sistemáticos que han transformado totalmente
el conocimiento que teníamos de la ciudad.
El descubrimiento de una parte del foro, dos
edificios termales, sus viviendas y sobre todo los
excepcionales hallazgos epigráficos de la campaa del
ao 1994, han convertido a este pequeo núcleo en un
lugar destacado entre las antiguas ciudades romanas de
la península Ibérica. Desde estos momentos este municipio de época
flavia no solamente será célebre por su urbanismo
y monumentos sino por los datos que nos
ofrece sobre sus habitantes, especialmente acerca de sus
élites municipales.
En las imágenes:
Labitolosa. (Cerro Calvario. La Puebla de Castro. Huesca).
Yacimiento de Labitolosa: Vista aérea desde el Sur.
N: necropólis, F: Foro, T1 Termas, T2 Termas II, D: Domus. _______:
Límite aproximado de la ciudad.
El programa científico: Una ciudad pirenaica en época romana
Las actuaciones científicas en Labitolosa se realizan mediante
la conjunción de dos programas de investigación.
Uno francés, denominado: "Investigaciones sobre la ciudad antigua de
Labitolosa" y un segundo espaol: "Estudio de Labitolosa:
una ciudad romana en el prepirineo oscense". Ambos tienen como objetivo
principal el estudio de esta localidad hispano-romana
en la cadena pirenaica en su totalidad, no tratando
unicamente de la ciudad sino también del territorium en
el que la misma ejerce su papel de control y del
que extrae sus recursos, que en el caso Labitolosano
abarca tanto la zona de montaa como el piedemonte.
La elección de Labitolosa se ha efectuado en razón de las
particularidaes arqueológicas del lugar y de su situación
geográfica. Hay que considerar que Labitolosa es
un excelente ejemplo para el estudio de
los centros urbanos administrativos creados por los romanos
en el área pirenaica. La posición de la ciudad en
el centro de un amplio territorium que
abarca la montaa y el somontano lo avalan.
Igualmente, hay que tener en cuenta la
posibilidad de un análisis comparativo con otras ciudades como
Pompaelo, Iacca, Osca, Aeso, Setelsis, Iulia Lybica, o
Auso que se conservan bajo los cascos urbanos de
las localidades modernas de Pamplona, Jaca, Huesca, Isona, Solsona, Llivia,
Vich, cuyos vestigios son más complejos de analizar.
La buena conservación de los diferentes edificios públicos de
Labitolosa, en gran parte motivada por tratarse de
un enclave que no ha mantenido la
población en el mismo lugar, confiere al mismo su carácter excepcional.
Al igual que Saint-Bertrand-de-Comminges
en la vertiente francesa de los Pirineos, Labitolosa
es el lugar más favorable para el estudio
de la vertiente espaola de los Pirineos en época romana.
Sus excavaciones completadas con los indispensables análisis de
su territorio nos mostrarán las condiciones en las que
se produjo la penetración romana a lo
largo de la cadena montaosa. Se han desarrollado y
se están llevando a cabo prospecciones sistemáticas aéreas y
sobre el terreno excavaciones arqueológicas en los diferentes edificios
de la ciudad.
La ciudad y su territorio: una ciudad romana que ha salido de la oscuridad
Labitolosa es la cabeza de un territorio que
ocupa la vertiente meridional de los Pirineos centrales,
limitando al norte con la localidad de
Saint-Bertrand-de-Comminges, la antigua Lugdunum Convenarum. Este amplio
territorium se extiende desde la alta montaa, a partir
de la línea de las crestas, y sobre
el piedemonte, aproximadamente unos 100 km de norte a
Sur, sin embargo el límite occidental es más hipotético,
ya que se encuentra entre las localidades antiguas
de Barbotum (Coscojuela de Fantova) y Aeso
(Ieso) que la limitan al oeste y al este. Su
superficie total puede oscilar entre los 3000 y 10000 km2.
Las fuentes antiguas nos han permitido conocer a varias
de las ciuitates que se extienden en el
somontano pirenaico y entre las que se
encuentra Labitolosa. Ciudades como Pompaelo, Iacca, Osca, Barbotum,
Labitolosa, Aeso, Setelsis, Iulia Lybica, o Auso, cuyo territorium,
en algunos casos, está delimitado de este a
oeste por el curso de los diferentes ríos
pirenaicos que discurren de norte a sur. Al
norte los límites labitolosanos vienen marcados por
la localidad de Lugdunum Convenarum (Saint-Bertrand-de-Comminges),
al oeste por Barbotum (Monte Cillas. Coscojuela de Fantova), al
este por Aeso (Isona), mientras que su zona
sur puede determinarse por la existencia de una
mansio correspondiente a la vía de Tarraco a
Caesaraugusta y denominada: Tolous (Cerro de la Alegría en Monzón),
sin duda relacionada con Labitolosa.
Las campaas de excavación realizadas desde el ao 1991 nos
han permitido conocer el desarrollo cronológico de la ciudad.
Hay que destacar que la ocupación de
la misma fue relativamente breve. Tras su instalación
en el transcurso del siglo I a. C. la aglomeración
urbana se desarrolló rapidamente; sus construcciones se multiplicaron
sobre todo en época augústea, en estos momentos
ya se contaba con un foro en el que había
edificaciones en opus quadratum. Los edificios públicos se
transformaron a lo largo del siglo I y durante
el primer cuarto del II d. C. Sin embargo, estas
nuevas y grandes edificaciones no se utilizaron durante mucho
tiempo ya que las mismas, al igual
que el resto de la ciudad, se abandonaron a comienzos del siglo III d. C.
La evolución histórica de Labitolosa.
Las campaas de excavación realizadas
desde el ao 1991 nos han permitido conocer
el desarrollo cronológico de la ciudad.
Hay que destacar que la ocupación de
la misma fue relativamente breve. Tras su
instalación en el transcurso del siglo I a. C.
la aglomeración urbana se desarrolló rapidamente; sus construcciones se
multiplicaron sobre todo en época augústea,
en estos momentos ya se contaba con un foro
en el que había edificaciones en opus quadratum.
Los edificios públicos se transformaron a lo
largo del siglo I y durante el primer cuarto
del II d. C. Sin embargo, estas nuevas y grandes edificaciones no
se utilizaron durante mucho tiempo ya
que las mismas, al igual que el resto de la ciudad,
se abandonaron a comienzos del siglo III d. C.
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Muros correspondientes a una casa augústea ubicada
bajo el ábside del labrum de la cella solliaris de las Termas II.
Las diferentes fases de ocupación de la zona de
las Termas II fueron arrasadas a finales del
siglo I d. C. para realizar el edificio termal y
se aprecian las viviendas construidas a un lado y otro de la calle.
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El primer labrum situado al oeste de la sala del
bao caliente -la cella soliaris- Esta pequea estancia
semicircular tenía en su interios en el centro
un recipiente que servía para realizar las abluciones
de los baistas. En una remodelación fue reemplazado por
un nuevo labrum instalado en el abside que se aade
en el lado sur de la cella soliaris.
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La monumentalización de la ciudad
El descubrimiento de algunos de los edificios públicos y privados
ha permitido acercarnos al urbanismo de este pequeo
núcleo urbano. La aglomeración urbana se dispone escalonadamente
en las pendientes sur y oeste de la colina del
cerro Calvario, todas ellas transformadas en terrazas
orientadas en sentido este a oeste y norte sur.
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A la Izda: El foro localizado con exactitud se orienta en sentido
este-oeste. Los dos edificos termales ocupan las
terrazas inferiores situadas a unos veinte
metros más bajas. Las termas I se organizan en
sentido este oeste sobre una vasta explanada, mientras que
las termas II se localizan en la misma zona,
pero orientadas perpendicularmente en sentido norte-sur.
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A la Dca: Las Termas I: El sistema de Calefacción. El aire caliente sube por
los conductos tallados en los bloques del gran aparejo de arenisca
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Los monumentos más conocidos de la ciudad: Los edificios termales
En Labitolosa se han descubierto dos termas en un excelente
estado de conservación, con elevaciones de hasta 5 m.,
desde la base de los hypocausta. De las mismas llaman la
atención las soluciones arquitectónicas empleadas en su sistema de
calefacción. En las llamadas termas I, construidas a mediados
del siglo I d. C. destacamos parte de su
hypocaustum todavía completo y el singular sistema de conductos
para el aire caliente tallados en el gran
aparejo de opus quadratum de arenisca que forman la base de sus muros.
Las Termas II, construidas unos 30 aos más tarde, disponen mediante un
particular sistema de conductos de dovelas y ladrillos con
ranuras de calefacción en las bóvedas.
El programa Labitolosa es uno de los temas de cooperación científica entre el área de Arqueología del Departamento de Ciencias de la Antigedad de la
Universidad de Zaragoza y el Centro Ausonius de la Universidad de Bordeaux III (UMR 5607 del CNRS).
Los directores de las actuaciones arqueológicas son: la Dra. Angeles Magallón Botaya, Profesora titular de Arqueología de la Universidad de Zaragoza,
responsable espaola del programa de investigaciones arqueológicas en Labitolosa y Pierre Silliéres, Director de Investigación del CNRS (Ausonius UMR
55607), responsable francés del programa de investigaciones arqueológicas en Labitolosa.
Labitolosa cuenta además con una serie de investigadores responsables de diferentes áreas y materias.
Los levantamientos topográficos y estudios arquitectónico de los monumentos Labitolosanos están realizados por la Dra. Myriam Fincker, arquitecta del
Instituto de Investigaciones de Arquitectura Antigua del CNRS (LP 5500), directora del Gabinete de Arquitectura del Sur-Oeste. Jean Michel Labarthe,
topógrafo dibujante del Instituto de Investigaciones de Arquitectura Antigua del CNRS (LP 5500), miembro del Gabinete de Arquitectura del Sur-Oeste
Los estudios epigráficos están bajo la responsabilidad de la Dra. Milagros Navarro Caballero, Investigadora del CNRS (Ausonius, UMR 5607).
Los materiales cerámicos son estudiados por el Dr. Carlos Saénz Preciado, colaborador de la Universidad de Zaragoza.
Los materiales de construcción y estudio de las estratigrafías cuentan con la colaboración del Dr. Christian Rico, Maitre de conferences de la Université de
Toulouse-Le-Mirail.
Las pinturas romanas son estudiadas por la Dra. Carmen Guiral Pelegrín, Profesora titular de Arqueología de la UNED. Madrid.
Igualmente se cuenta con la colaboración de otros investigadores como el Dr. J.P. Bost, Dra. C. Petit, Dr. J.A. Mínguez, Dr. J.A. Asensio, Dr. Medrano, Dra.
R. Erice, Dra. E. Ortíz que se ocupan del estudio de otros materiales.