Neolítico
Pinturas
Rupestre de Remosillo (Patrimonio Mundial de la UNESCO).
En
la pared de roca caliza que conforma el Congosto de Olvena (dentro
del término municipal de La Puebla de Castro) se sitúan,
hacia mitad de su recorrido, las pinturas de Remosillo, llamadas así
por la partida en la que se encuentran, y a unos 20 m. por encima del
cauce del Ésera.
El
conjunto rupestre, perteneciente al Arte Esquemático, ofrece
cinco paneles muy bien diferenciados a lo largo de un saliente
rocoso, de los cuales los dos principales poseen ciertas
características un tanto anómalas. Uno de ellos,
ejecutado con unos rasgos gráficos tendentes hacia el
naturalismo, en especial en lo que respecta a las figuras de
animales, tiene un fuerte sentido conceptual y abstracto, lo cual
constituye una circunstancia bastante extraña.
Sobre
todo porque el otro panel, con una apariencia formal mucho más
esquematizada, presenta algo que parece una escena con dos carros y
con varios animales y seres humanos, lo le que dota de un carácter
descriptivo que no encaja en absoluto con su diseño claramente
esquemático.
También
tiene mucho interés el hecho de que los materiales
arqueológico recuperados en Remosillo pertenezcan todos ellos
al Neolítico. Sí sus pinturas deben referirse a tal
período, tendríamos en este abrigo las representaciones
de carros más antiguas de España.
Los
elevados cantiles calizos en que se encuentran las figuras ofrecen
escaso refugio, por lo que no puede hablarse de abrigos y mucho menos
covachos; solamente la leve inclinación de unos paredones casi
verticales proporcionan un alto y precario techado a los paneles
pintados. La ubicación del refugio dificulta la resolución
del acceso que lo haga visitable, en la actualidad se están
estudiando varias posibilidades.